Un nuevo reto espera a Tuccoli Marine, el histórico astillero con sede en la Toscana, que se ha adjudicado un contrato por valor de 9 millones de euros para la construcción de seis nuevas lanchas patrulleras destinadas al Núcleo Submarino de los Carabinieri. El encargo se ha adjudicado tras un procedimiento negociado convocado por el Comando General del Cuerpo, en el que han participado siete empresas del sector. Tuccoli Marine: seis lanchas patrulleras para los Carabinieri en el nuevo contrato del Núcleo Submarino. La selección se ha basado en estrictos requisitos técnicos, la capacidad de producción, la fiabilidad del proveedor y el valor de las soluciones propuestas. Tuccoli Marine ha demostrado una vez más su capacidad para responder con eficacia e innovación a las necesidades operativas de uno de los principales cuerpos del Estado, confirmando su autoridad también en el sector de las embarcaciones profesionales.
Los Carabinieri: un proyecto profesional
La adjudicación del contrato para los Carabinieri representa un hito importante en la estrategia de desarrollo y diversificación de Tuccoli Marine, que en los últimos años ha invertido con determinación en el crecimiento de su división «Professional». Esta rama de la empresa se dedica al diseño y la construcción de embarcaciones altamente especializadas para las fuerzas del orden, las autoridades marítimas, los organismos de rescate y las agencias medioambientales. A diferencia de las embarcaciones de recreo o los barcos de pesca tradicionales, las embarcaciones profesionales deben garantizar un alto rendimiento en todas las condiciones operativas, además de integrar un equipamiento técnico sofisticado, adaptado a las misiones que deben realizar en el mar. Para responder a estas necesidades, el astillero ha estructurado una cadena de producción independiente, dotada de personal especializado, ingenieros navales, técnicos y gestores de proyectos con experiencia en el ámbito militar y civil.
Las seis lanchas patrulleras encargadas por los Carabinieri se fabricarán en fibra de vidrio reforzada y tendrán una eslora total de 15,5 metros. Cada unidad estará diseñada para operar en escenarios complejos, incluidas operaciones en alta mar, reconocimientos submarinos y actividades de rescate. A bordo habrá un ROV (vehículo submarino teledirigido) para escanear los fondos marinos, una grúa con capacidad para levantar materiales y cargas submarinas, un sistema integrado para recargar las botellas de buceo, además de una plataforma abatible para facilitar las inmersiones y las operaciones de ascenso de los buzos del Cuerpo de Marines. El tiempo de construcción previsto para cada embarcación es de aproximadamente 9-10 meses, lo que demuestra la eficiencia de la línea de producción de Tuccoli y su capacidad para cumplir con plazos estrictos sin comprometer la calidad de la construcción. 
Tuccoli Marine: 70 años de calidad e innovación
El proyecto representa una evolución natural del camino emprendido por Tuccoli Marine en el segmento de las embarcaciones de trabajo. Ya en 2024, el astillero había entregado una unidad de rescate a los bomberos del Alto Garda y recientemente se ha adjudicado una nueva licitación convocada por ARPAL Lazio para el suministro de vehículos destinados a la vigilancia medioambiental costera y marina, cuya entrega está prevista para 2026. El éxito obtenido con los Carabinieri no es, por lo tanto, un episodio aislado, sino el resultado de una visión estratégica clara, orientada a la creación de una gama completa de soluciones náuticas para usos institucionales, de emergencia y medioambientales.
El director general de Tuccoli Marine, Paolo Sanguettola, comentó: «Estamos muy orgullosos de haber sido elegidos por los Carabinieri para un proyecto tan delicado y estratégico. Es un reconocimiento a la calidad de nuestro trabajo y a la profesionalidad de nuestro personal. Esta concesión consolida nuestro compromiso con la innovación y la diversificación de la producción, que hoy en día complementa con éxito el sector del ocio con el profesional.. Las palabras del director general reflejan la filosofía de producción de Tuccoli Marine: combinar el rigor técnico necesario en las aplicaciones operativas con el estilo, el cuidado constructivo y el saber hacer típico de la náutica italiana. 
De la pesca tradicional a los Carabinieri
Con una historia que comenzó en 1956, Tuccoli Marine ha sabido atravesar décadas de evolución tecnológica y del mercado, manteniéndose fiel a su identidad. Si bien ha reinterpretado el estilo fisherman para el público aficionado a la navegación de recreo y la pesca deportiva, también ha sabido crear embarcaciones capaces de satisfacer estándares mucho más exigentes, como es el caso de las unidades destinadas a los Carabinieri. Los barcos que salen hoy de la sede de Collesalvetti se distinguen por la robustez del casco, los acabados cuidados, la habitabilidad a bordo y una configuración funcional pensada para la eficiencia y la seguridad. El equilibrio entre artesanía y tecnología es uno de los puntos fuertes de la marca, que consigue garantizar tanto la comodidad de los clientes particulares como la fiabilidad exigida por las instituciones públicas, las fuerzas del orden y las autoridades portuarias.
En un contexto internacional en el que la seguridad marítima cobra cada vez más importancia, la capacidad de fabricar embarcaciones profesionales de vanguardia supone una ventaja competitiva fundamental. Para Tuccoli Marine, esta nueva colaboración con los Carabinieri no es solo un logro comercial, sino también una oportunidad para contribuir de manera concreta a la protección del territorio y de las aguas italianas, poniendo la calidad de la náutica italiana al servicio del Estado.

